Yo tenía 20 y el tenía 31. O yo 19, y el 30.. algo así. Me conocío en un foro, al que solía entrar mucho. Me contactó por mail, al tiempo le dí mi teléfono y tardó semanas para llamarme, al grado de que ya había olvidado que se lo había dado. Pero cuando lo escuche, me encantó. Me reí, me reí mucho. Me pareció un hombre serio, inteligente, encantador, sumamente atractivo [a pesar de que, hasta la fecha, no tengo foto de él -nunca se la pedí, porque no era algo necesario-]. Las llamadas eran semanales, a veces entre semana tambien, pero generalmente en fines de semana, que era cuando él se permitía desvelarse. Durábamos horas en el teléfono. Durante las primeras semanas, notaba la novedad que yo le causaba; supuse que en un par de meses, me olvidaría o por lo menos, las llamadas serían menos constantes, pero no fue así, se intensificaron. Juguetéabamos por horas, y siempre me hacía terminar gustosamente. Me derretía escucharlo. Luego de los 6 meses, yo empecé a sentir que lo quería [recordemos que tenia 20], y estaba muy pero muy enganchada con él, sentía que él era todo, que él era el indicado. Empecé a cuidarme, me puse a dieta y me concentre en él/nosotros. Soñaba despierta en casarme con él, nunca antes había pensado en casarme. Cuando estaba por
cumplir un año, contaba los minutos para finalmente decirle lo que sentía y ya no podia contener más, quería gritar a los 4 vientos: "Te Amo". Un sentimiento que no había experimentado antes y que me era muy conflictivo sentirlo por alguien que no conocía en persona [ni siquiera por foto] pero de igual manera para mí, era real al 1000%. Pero yo no notaba que sus llamadas eran menos constantes, no note que se tornaba común que estuviera ocupado. Finalmente, una noche me dijo que ya no iba a poder tener tiempo de conversar conmigo porque iba a hacerse cargo de un proyecto que estaba por lanzar y que se le iba a dificultar mucho estar al pendiente de mí. Yo comprendía, y callé. Nunca le dije ese "Te Amo".
Lloré dos meses enteros. Quizá, casi 3.
Al pasar 6 meses, luego de su última llamada, sonó mi teléfono y era él. Conversamos secamente [porque todo me lo tragué entre las lágrimas que me escurrian el rostro]. No podía hablar. Quedamos en que me llamaría a la siguiente tarde, porque en ese momento no pudimos terminar de conversar. Llamó, y me pidió que volviéramos.
Le dije: "No".
Lloré durante toda la llamada. Y lloré después, y después. Y a veces, aún lloro por él.
Ahora, ya han pasado muchos años, hace siglos que no sé de él. No sé si ya se casó. Quizá sí. Lo último que supe fue que andaba con una chica, un poco menor que yo. Eso me hizo retorcer el estómago.
Me cambió por una más joven, pensé.
El
era para mí, él
era mi complemento. Todo lo que yo no
era, él lo
era. Hablo en pasado porque ya no sé como es ahora. Sé que yo no soy la de ese entonces. Ya nunca más me ha pasado por la mente la posibilidad de casarme, yo solo quería casarme con él, con nadie más.
Quizá todo lo que sentí por él fue tan intenso porque yo era muy jóven, aún menos vivida de lo que he vivido hasta ahora. Más inocente y aún confiaba en las personas. Antes de que me dejara, solía pensar que no había manera de que
O pudiera dejarme, que él no podía estar sin mí .. Y .. tic tac .. A las semanas, la bomba me cayó del cielo. Y
todo se esfumó.
*Aun no estoy muy segura sobre si fue un error o no.